Ya sea que tengas un Fleshlight o que estés dudando en hacer tu primera compra, seguramente sabés que son reconocidos principalmente por dos razones: su realismo y su excelente estimulación sexual.
Diseñadas con nuestro material patentado Real Feel Super Skin, cada funda Fleshlight está hecha para sentirse prácticamente indistinguible de la piel humana. Y aunque cada Fleshlight se ve y se siente increíble, hay una desventaja de tanto realismo sexy: limpiar y secar correctamente tu Fleshlight después de cada uso es un paso obligatorio para proteger la vida útil del juguete y tu salud sexual.
No hay forma de evitarlo si querés que tus sesiones sigan siendo seguras e higiénicas. El moho puede desarrollarse tanto dentro como fuera de la funda si tu Fleshlight no se cuida adecuadamente.
En definitiva, si querés que tu Fleshlight envejezca bien (tal como fue diseñado), lo mejor es seguir un ritual de limpieza y cuidado.
En esta guía te enseñaremos lo siguiente:
Cómo limpiar correctamente tu Fleshlight
Qué productos de limpieza Fleshlight usar
Cómo desinfectar y desodorizar las fundas Fleshlight
La mejor manera de secar tu Fleshlight
Paso 1: Retirar la funda de la carcasa
Una vez que ya terminaste, descargaste y tu mente empieza a volver a la realidad, es posible que pienses: “Bueno, ¿y ahora qué?”
Bueno, ahora toca limpiar el desastre.
Para comenzar, llevá tu Fleshlight al lavabo y retirale la funda de la carcasa rígida.
Con la tapa trasera aún colocada, dejá la carcasa a un lado. Volveremos a ella en unos pasos.
Paso 2: Enjuagar la funda
Con la funda en la mano, hacé correr agua tibia a través de ella, enjuagándola bien. La palabra clave acá es “tibia”: el agua muy caliente no solo puede quemarte las manos, sino que tampoco le hace ningún favor al SuperSkin patentado.
Para enjuagarla, simplemente dejá correr un chorro constante de agua por
una de las aberturas hasta que salga por el otro lado. Hacé esto durante unos 30 segundos.
Paso 3: Sacudir
Luego, mientras corre el agua, colocá un dedo en el orificio de salida, bloqueándolo y permitiendo que la funda se llene por completo. Una vez llena, cubrí la entrada principal con la mano y sacudila durante 5 a 10 segundos.
Puede sonar desagradable, pero este paso ayuda a aflojar cualquier resto de semen y lubricante dentro de la funda.
Después de sacudirla bien, quitá una de las manos y dejá que los residuos salgan por el desagüe.
Paso 4: Enjuague final
Este paso es simple:
Volvé a enjuagarla con agua tibia corriente.
Cuando termines, apoyá la funda Fleshlight sobre una toalla pequeña.
Paso 5: Lavar la carcasa rígida
Ahora tomá la carcasa exterior de tu Fleshlight. Con el agua corriendo, desenroscá la tapa trasera y enjuagala bien. Luego enjuagá todo el interior y exterior de la carcasa. Te sorprendería saber cuánto lubricante puede quedar ahí durante el uso.
Usar un poco de jabón en este paso es buena idea, pero solo para la carcasa, nunca para la funda.
Una vez terminado, dejá la carcasa a un lado para que se seque completamente.
Paso 6: Lavado antibacteriano
Volvemos a la funda. Para evitar que se forme moho, utilizar alcohol 70%.
Aplicalo tanto en el exterior como, en la medida de lo posible, en el interior del juguete.
Paso 7: Secado
Para evitar el moho, es fundamental secar completamente la funda antes
de guardarla.
Paso 8: Volver a su estado original
Último paso: volver a armar tu Fleshlight limpio, seco y cuidado.
Colocá la funda en la carcasa
Enroscá ambas tapas
Guardalo en un lugar fresco y seco
Reflexión final
Aunque solemos pensar primero en el lado sexy y estimulante del Fleshlight, su limpieza y cuidado son esenciales. Pensá en tu juguete sexual como una inversión en tu salud sexual. Si lo cuidás correctamente, te va a acompañar (y a tu pene) durante muchos años.